miércoles, 8 de febrero de 2017

Gamuzas, lenguas de vaca e hidnos

Existe un conjunto de hongos que producen carpóforos de diferente morfología, pero que tienen en común que el himenio está constituido por aguijones bajo el sombrero, algunos son de consistencia carnosa y en general comestibles y otros son más coriáceos y por tanto incomestibles.
El más común es el Hydnum repandum, la verdadera gamuza o lengua de vaca, que sale en los suelos de los más diversos bosques, tiene una coloración de amarillo a ocráceo claro y unos aguijones que decurren o bajan por el pie. Según las recolecciones y las personas su carne puede amargar.
El Hydnum rufescens, como su propio nombre indica es mucho más rojizo, más pequeño, con pie más delgado y frágil y sobre todo diferente porque los aguijones del himenio no bajan por el pie. No suelen amargar.
Por último el Hydnum albidum especialmente común en bosques mediterráneos de Quercus, presenta una morfología simular a la del H. repandum, con aguijones decurrentes y pie relativamente corto, pero es blanco en general o muy ligeramente amarilleante.

Esquema de las principales especies de Hydnum

SOBRE MADERA

 Sobre troncos en descomposición desarrollan otra clase de hidnos muy llamativos y también comestibles, las barbas de chivo o cabra, Hericium erinaceus, con un himenio formado por aguijones muy largos.
El hidno coraloide o Hericium coralloides, presenta también aguijones bastante largos, pero dispuestos en numerosos estratos o capas y como los demás es comestible, sobre todo de jóven.
El más raro de este grupo de hidnos lignícolas es el Creolophus cirrhatus, parecido al anterior en cuanto a que desarrolla numerosos estratos o estanterías, pero presenta aguijones muy cortos entre otras diferencias de tipo químico y microscópico.

Esquema de las principales especies de hidnos lignícolas

Por último también encontramos otra clase de hidnos que desarrollan en suelo como las verdaderas gamuzas, pero presentan una carne más o menos amarga, oscura y una textura más coriácea y dura y por tanto de escaso valor gastronómico, salvo algunas de jóvenes, son las especies del género Sarcodon.
El hidno imbricado, Sarcodon imbricatum, es el más común de todos, muy abundante en pinares, presenta un sombrero fuertemente escamoso y una carne blanquecina que en los adulto amarga un poco.
Muy parecido es el Sarcodon scabrosus más propio de bosques caducifolios, pero también se da en bosques mixtos, con carne verdosa o azulada en la base del pie y sabor netamente amargo e incomible.
El Sarcodon leucopus se diferencia claramente de los dos anteriores por su sombrero liso o muy finamente escamoso. 
Por último mencionaremos dos especies muy parecidas, el S. fuligineoviolascens y el S. joeides cuya carne es violáceas o rosada, el primero de ellos que ilustramos tiene una carne gris verdosa en la base del pie que no tiene el segundo

Esquema de las principales especies de Sarcodon