viernes, 15 de diciembre de 2017

Valdorba (10/12/2017) Pinares carrascos.

Tras la desaparición de la nieves en zonas con pocas heladas como las Valdorba  muchas especies de hongos presentan una explosión de fructificaciones.
 Una interesante especie comestible, la Corona de Álava, Clitocybe alexandri, de aspecto parecido a una pardilla, pero de láminas más coloreadas.
También de gran valor culinario el Clitocybe costata, pariente cercano de la urrilzizas o plateras.
 Sin embargo las más frecuentes observadas no son precisamente comestibles, el caso del Clitocybe dicolor, una especie de sombrero muy higrófano y láminas blancas y luego un poco grisáceas.
 Ni tampoco es comestible el clitocibe de olor desagradable, como de gallinero, Clitocybe hydrogramma, también de sombrero muy higrófano.
 Entre los musgos desarrolla en estas fechas una pequeña patita de rata de porte muy delicado, Phaeoclavulina flaccida = Ramaria flaccida.
 Sobre ramitas semienterradas de pino es bastante abundante por estas fechas la Galerina badipes, una especie muy próxima a la G. marginata y también mortal como ésta, que presenta una anillo menos desarrollado, una coloración más viva y restos fibrilosos en la parte baja del pie.
 También sobre ramas en descomposición una especie típica de las ramas y troncos en descomposición de pino, Gymnopilus penetrans, de sabor amargo.
 Y como casi siempre las especies más interesantes son las más pequeñas como la Mycena metata, para cuya identificación y valoración hay que echar mano al microscopio.
 También la colibia de la piñas, Baeospora myosura.
Y terminaremos con una de las más pequeñas, pero llamativas por su color muy blanco que destaca entre la hojarasca, Hemimycena lactea.

Relación de especies observadas

Astraeus hygrometricus, Baeospora myosura, Clitocybe alexandri, Clitocybe costata, Clitocybe dicolor, Clitocybe hydrogramma, Crinipellis scabella, Dacrymyces stillatus, Galerina badipes, Galerina tibiicystis, Gymnopilus penetrans, Hemimycena lactea, Mycena metata, Mycena seynii, Phaeoclavulina flaccida, Stereum gausapatum, Suillus granulatus, Tremella mesenterica, Tricholoma terreum. 

martes, 5 de diciembre de 2017

Acedo (3/12/2017) Carrascales

En los pequeños claros que va dejando la nieve al deshelarse brotan con fuerza las pequeñas setas de la hojarasca y de la madera.

 Al desaparecer la nieve estimula la fructificación de algunos hongos de las hojitas como es el caso del marasmio de las hojas de roble, Marasmius splachnoides..
 Y junto al él otro muy parecido, pero de pie marrón y velloso, Crinipellis scabella.
 Mucho más raro e interesante el Gymnopus hybridus, especie poco conocida y con frecuencia confundida con otras afines como el G. dryophylus o el G. peronatus.
 Mucho más común encontramos la estrella de tierra higrométrica, Astraeus hygrometricus.
 Los restos de bellotas en descomposición son un auténtico cultivo de Hymenoscyphus fructigenus en cuanto desaparece la nieve.
 Y también sobre las ramitas despiertan muchos pequeños hongos como el Crepidotus variabilis.
 La siempre presente Tremella mesenterica.
Y terminamos con la especie menos conocida y relativamente rara el Stereum rugosum.
La principal característica de este estéreo que lo diferencia de otros más comunes es que al partir y herirlo con una navaja desprende un líquido rojo como sangre.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Valle de Ollo (26/11/2017) Carrascal

Cuando no encontramos setas en el suelo es momento de mirar a las ramas, cortezas y troncos muertos que mejor conservan humedad y nunca defraudan..
 Desarrollando entre la humedad que conserva los musgos de las cortezas encontramos varias micenas cortícolas como la Mycena alba = Phloeomana alba.
 Frecuentemente confundida con la Mycena pseudocorticola para cuya diferenciación hay que acudir al microscopio y comprobar que cómo son los cistidios, en esta especie ni digitados.
 Muy parecida pero con más colorido marrón rojizo la Mycena meliigena = M. corticola, con unos precioso cistidios en brocha.
 Presenta unas pocas láminas adnatas.
 Con una colorido mucho más llamativo y pie mucho más largo la Mycena acícula, muy parecida ala Gerronema fíbula que presenta láminas decurrentes.
 Pequeñas masas gelatinosas de Dacrymyces stillatus.
 Y sin duda la especie más grande y más peligrosa, mortal, la Galerina marginata provista de un anillo en el pie.
 Y por supuesto son muchos los Afiloforales en forma de costra que encontramos, entre ellos destacaremos dos con himenio en aguijones, el Radulomyce molaris.
 Y con aguijones más finos y esporas más alargadas y cilíndricas la Hyphodontia quercina.
Más rara y con himenio formado por poros la Kneiffiella flavipora que como en las anteriores requiere el microscopio para ver sus diminutas esporas.
 Y entre las pocas especies observadas en suelo destacaremos la estrella de tierra higroscópica, Astraeus hygrometricus, cuya envuelta externa o peridio se revuelve hacia dentro cuando se seca.
 La Galerina vittiformis entre los musgos donde se conserva el mayor grado de humedad.
Y terminaremos este recorrido con el regalo para el estómago la galamperna, Macrolepiota mastoidea.

Relación de especies observadas.

Astraeus hygrometricus, Byssomerulius corium, Clitocybe nebularis, Dacrymyces stillatus, Daedaleopsis nitida, Galerina vittiformis, Gymnopus dryophilus, Hymenoscyphus fructigenus, Hyphodontia quercina, Kneiffiella flavipora, Lepista nuda, Lycoperdon umbrinum, Macrolepiota mastoidea, Mycena acicula, Mycena filopes, Mycena meliigena, Mycena vitilis, Peniophora quercina, Phloeomana alba, Radulomyces molaris, Rhodocollybia butyracea, Sarcoscypha coccinea, Stereum hirsutum, Trametes versicolor, Tremella mesenterica, 

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Montejurra (19/11/2017) Carrascales

Muy muy muy,...seco, pocos años he observado estos carrascales tan secos por estas fecha, pero como siempre mirando y paseando se encuentra algunas cosas interesantes.
 En general estos bosques son muy ricos en especies de Cortinarius, pero ahora solo he observado esta preciosidad, el Cortinarius variiformis, aunque me resulta muy difícil diferenciar del Cortinarius caligatus que yo creo que son la misma especie.
 Sus espectaculares láminas azules al principio y su pie con bandas y más o menos radicante son sus principales caracteres.
 Otra seta interesante es el Lyophyllum infumatum cuyas partes se ponen grisáceas al manipularlas.
 Y muy seco y con una coloración muy oscura la Macrolepiota procera, la gran galamperna.
 Aunque los "pedos de lobo" son muy comunes existen varias especies y una de ellas, no de las más comunes es el Lycoperdon umbrinum, con superficie externa o peridio externo recubierto de finos aguijones agrupados.
 No podía faltar la común Mycena pura, con fuerte olor a patataq.
 Y otra galamaperna, pero mucho más peligrosa que la anterior, aunque muy pequeña y reseca, Lepiota magnispora, que se diferencia de la común L. clypeolaria por sus esporas de mucho mayor tamaño.
 Y lo que más abundan y generalmente pasan desapercibidas para la mayoría de los "seteros" son las pequeñas setas, tan importantes en la naturaleza como las grandes setas, como es el caso de la Mycena polygramma,
Y entre los musgos la Mycen vitrea y en este caso una forma bispórica de grandes esporas.

RELACIÓN DE ESPECIES OBSERVADAS

Astraeus hygrometricus, Clitocybe nebularis, Cortinarius variiformis, Cystoderma amianthinum, Fuscoporia torulosa, Gymnopus dryophilus, Hypholoma fasciculare, Lactarius chrysorrheus, Lepiota magnispora, Lycoperdon umbrinum, Lyophyllum infumatum, Macrolepiota procera, Mycena polygramma, Mycena pura, Mycena vitrea f_bisporica, Rhodocollybia butyracea,