martes, 19 de septiembre de 2017

Valle de Esteríbar (26/9/2017) Praderas

Ya empiezan a mover los hongos, sobre todo en las praderas y bosques claros y por tanto los hongos más heliófilos o que les gusta más la luz.
 Muy abundantemente un champiñón con muy buen aspecto pero tóxico, el Agaricus bernardii, con sombrero que se cuartea en grandes escamas y presenta un olor desagradable, no anisado.
 Más peligroso que el anterior el Agaricus moelleri = Agaricus meleagris, un champiñón amarilleante al frotamiento, con sombrero grisáceo y olor también algo desagradable, no anisado.
 Sin embargo también hemos observado champiñones comestibles como el típico champiñón de campo, Agaricus campestris.
 Y más dentro del bosque el champiñón anisado de bosque, Agaricus sylvicola, de sombrero blanco y sin escamas, también amarilleante al tocar y con un agradable olor anisado.
 No es difícil confundir alguno de estos champiñones con la molinera, Clitopilus prunulus, de láminas decurrentes y rosadas que aunque también comestible su parecido con los clitocibes blancos la hace muy peligrosa.
 Tanto en los claros como dentro del bosque hemos encontrado bastantes galampernas comestibles, Macrolepitoa procera, sin embargo, en los claros y junto a los champiñones se encontraba esta pequeña galamperna tóxica la Lepiota oreadiformis.
 Por último entre los pinares si que se ha notado una explosión de hongos de vaca, comestibles, especialmente el Suillus granulatus.
Y otro más raro, no comestible por su sabor picantes, pero de gran interés micológico, el Chalciporus piperatus u hongo de vaca picante.

RELACIÓN DE ESPECIES OBSERVADAS

 Agaricus bernardii, Agaricus campestris, Agaricus moelleri, Agaricus sylvicola, Bovista plumbea, Caloboletus radicans, Chalciporus piperatus, Clitocybe odora, Clitopilus prunulus, Coprinopsis nivea, Gymnopus confluens, Gymnopus dryophilus, Lepiota oreadiformis, Lycoperdon echinatum, Lycoperdon perlatum, Macrolepiota procera, Mycena abramsii, Mycena pura, Mycetinis alliaceus, Panaeolus papilionaceus, Suillus granulatus, Xerocomellus chrysenteron

martes, 12 de septiembre de 2017

Olagüe (10/9/2017) Hayedo

Bastante humedad reciente en el suelo, parece que empieza a mover algo y sobre todo en troncos, tocones y ramas.
 Lo más destacado entre la hojarasca son las grandes galempernas comestibles, Macrolepiota procera.
 Pero hay que tener cuidado porque también aparecía el congénero tóxico, Lepiota clypeolaria, más pequeña y sin anillo móvil.
 Algunas especies poco carnosas como el Clitocybe hydrogramma, tóxico y diversas especies de Gymnopus poco carnosos y sin interés culinario.
 En los bordes de caminos una especie muy rara e interesante el Chlorophyllum agaricoides, especie intermedia entre una galamperna, Macrolepiota, y y pedo de lobo, Lycoperdon.
 También diversas especies de "pedos de lobo", Lycoperdon, hemos observado aunque el más llamativo ha sido la estrella de tierra, Geastrum rufescens.
El mayor número de fructificaciones los observamos sobre ramitas, ramas o troncos, muchas pequeñas especies como el Marasmius rotula,
 O el marasmio de las ramitas, Marasmiellus ramealis.
 La micena sangrante, Mycena haematopus, que desprenden un líquido rojizo como la sangre.
 Gran diversidad de yesqueros, algunos muy llamativos como el Pycnoporus cinnabarinus.
También llamativo y bastante raro el Tyromyces kmetii.
 E igualmente el yesquero blando Postia tephroleuca, frecuentemente confundido con otros yesqueros típico como el Trametes gibbosa o T. hirsuta, de consistencia leñosa.

También bastante blando el Hapalopilus nidulans, muy parecido al hígado de buey, Fistulina hepatica.

 Aunque la mayoría de las patitas de rata son de suelo, algunas como la Ramaria stricta, salen sobre ramas en descomposición
Y muy parecida a la anterior pero con ramificaciones parecidas a candelabros el Artomyces pyxidatus.
 Algunas otras curiosidades micológicas muy llamativas como la Calocera cornea.
 O la Chlorociboria aeruginascens cuya podredumbre en la madera es de un llamativo color verde azulado.




 Diversos hongos como cortezas o costras sobre las ramas, algunos de gran interés micológico, aunque ninguno gastronómico, es el caso del Trichaptum biformis y la Juhngunia nitida.
 El Steccherinum fibriatum
 Y la Postia fragilis, un pequeño yesquero de carne blanda y esponjosa.

RELACIÓN DE ESPECIES OBSERVADAS

Artomyces pyxidatus, Biscogniauxia nummularia, Bisporella citrina, Calocera cornea, Cerioporus leptocephalus, Chlorociboria aeruginascens, Chlorophyllum agaricoides, Clitocybe gibba, Clitocybe hydrogramma, Clitocybe lituus, Clitopilus prunulus, Coprinopsis insignis, Crepidotus applanatus, Fomes fomentarius, Geastrum rufescens, Gymnopus confluens, Gymnopus dryophilus, Gymnopus fusipes, Gymnopus peronatus, Hapalopilus nidulans, Hebeloma sinapizans, Hymenopellis radicata, Hypholoma fasciculare, Hypoxylon fragiforme, Junghuhnia nítida, Lepiota clypeolaria, Lycoperdon molle, Lycoperdon perlatum, Lycoperdon pyriforme, Macrolepiota procera, Marasmiellus ramealis, Marasmius rotula, Megacollybia platyphylla, Mucidula mucida, Mycena galericulata, Mycena haematopus, Mycena pelianthina, Mycetinis alliaceus, Pleurotus pulmonarius, Polyporus tuberaster, Postia fragilis, Postia tephroleuca, Psathyrella spadiceogrisea, Pycnoporus cinnabarinus, Ramaria stricta, Steccherinum fimbriatum, Stereum hirsutum, Stereum insignitum, Trametes gibbosa, Trametes hirsuta, Trametes versicolor, Trichaptum biforme, Tyromyces kmetii

martes, 5 de septiembre de 2017

Urdiain (3/9/2017). Robledal

Muy pocas cosas, en general seco y la mayor parte de las especies observadas sobre madera, tocones, troncos o restos leñosos y en bordes de caminos.
 Grandes cantidades de la tóxica seta de olivo, Omphalotus olearius, para algunos Omphalotus illudens, que por su porte y colorido puede confundirse con los rebozuelos, de pie más cortos y sobre todo con pliegues en vez de láminas bajo el sombrero.
 También hemos observado preciosos ejemplares de hígado de buey, Fistulina hepatica, de los pocos yesqueros comestibles y de aspecto muy característico de carne sangrante.
 El Hapalopilus nidulans podría confundirse con el anterior, pero es más pequeño, no sangra y toma una bella coloración violeta con la potasa
 Pequeños grupos de uno de los más grandes hongos de los troncos el Meripilus giganteus, con carpóforos bastante deteriorados y atacados por otros hongos.
 Especie de más interés micológico observada el Crepidotus mollis, un pequeño pleuroto de esporada ocrácea y superficie del sombrero viscosa.
 De las pocas especies observadas entre la hierba, al borde de senderos el Conocybe apala = Conocybe lactea, una especie bastante rara y característica por su pie blanco, liso y solo un poco peloso en lo alto y su sombre igualmente muy claro y muy cónico.
En los bordes de caminos y senderos son frecuentes los Gasteromicetos o popularmente conocidos como "pedos de lobo", y muy ligados al ganado, en esta ocasión hemos observado un par de especies, uno tóxico y relativamente raro, la Scleroderma cepa, aplanado, duro y sin apenas pie por debajo.
Y la ya más común Bovista plumbea, comestible en estado inmaduro como la de la foto.

RELACIÓN DE ESPECIES OBSERVADAS

Bovista plumbea, Clitocybe gibba, Conocybe apala, Crepidotus mollis, Fistulina hepatica, Fomes fomentarius, Ganoderma adspersum, Gymnopus dryophilus, Gymnopus fusipes, Hapalopilus nidulans, Hydnellum scrobiculatum, Laetiporus sulphureus, Meripilus giganteus, Omphalotus olearius, Parasola plicatilis, Scleroderma cepa, Sebacina incrustans, Stereum hirsutum, Stereum insignitum, Trametes versicolor, Tyromyces chioneus

viernes, 18 de agosto de 2017

Lecheras rojizas no malolientes

Las lecheras rojizas no netamente zonadas ni de látex rojizo son un grupo muy complicado y muy próximo a la lecheras malolientes. La mayor parte tienen leche blanca o acuosa y son más o menos picantes o acres y por tanto de escaso valor gastronómico.
La especie más común es el L. aurantiacus, de un color rojizo bastante vivo, con superficie brillante, como grasa o ligeramente viscosa y es propia de hayedos, aunque también aparecen en hayedos y algunos autores la dan como L. mitissimus.
El L. fulvissimus también es muy parecidos, desarrolla en hayedos y el sombre toma una coloración verdosa con la potasa.
Por último completa la trilogía de especies de lecheras enormemente parecidas y de difícil diferenciación sin el uso del microscopio el L. subdulcis de sombrero un poco surcado o plisado en los bordes y carne dulce o solo un poco acre después de un rato de masticación.
Una especie también de hayedos muy común es el L.rubrocinctus que se caracteriza bien por presentar la parte superior del pie más oscura, con una banda a nivel de las láminas más pigmentada.

Aunque presenta un olor a pescado y desagradable es muy afín y de mayor porte y además buen comestible es el L.volemus, de un bonito color rojo.
Por último y mucho más rara en pinares podemos encontrar el L. rufus que a diferencia el L. aurantiacus presenta una carne muy picante y ardiente.

Esquema de las principales especies de Lactarius rojizos no malolientes