miércoles, 4 de abril de 2018

Valle de Iza (2/4/2018) Pinar laricio y carrascal

 Sobre las piñas en descomposición abundaba el Strobilurus tenacellus y más rara el Auriscalpium vulgare con himenio dispuesto en aguijones.
 Aunque es una seta primaveral muy abundante en pinares ya encontramos las pecizas estrelladas, Sarcosphaera coronaria, de un buen tamaño y con un grueso apotecio.
 Muy típica de los tocones de pino una especie que pueda pasar por un pleuroto, Tapinella panuoides, sin embargo de carne muy blanda y esporas ocráceas está más cerca de los boletos que de los pleurotos.
 El cabacito blanco y negro, Helvella leucomelaena, una pequeña peciza provista de un pequeño pie blanco dotado de diminutas costillas.

 Una peligrosa seta más bien rara por esta tierra, Inocybe bongardii, con carne que enrojece ligeramente al borde y un fuerte olor a pescado desagradable lo que le harái corresponder con la variedad "pisciodora"
 Y sin duda la que no pasa desapercibida es la Sarcoscypha coccinea, casi imposible de dejarla de ver en los carrascales durante el invierno.
 Sin embargo el mayor número de especies de hongos los encontramos en este tiempo sobre ramas, troncos o tocones en descomposición, entre ellos Stereum hirsutum.
 Las cortezas porosas de Fuscoporia ferruginosa = Phellinus ferruginosus.
 El característico yesquero de grandes poroso hexagonales, Daedaleopsis nitida = Hexagonia nitida.
 El Byssomerulius corium que parece un pergamino blanco sobre ramitas.
 Las cortezas negras y duras salpicadas de diminutos puntitos que corresponden a los ostiolos de los peritecios, Diatrype stigma.
 Las pipas, Ganoderma lucidum, que tantan virtudes medicinales se le atribuyen.
 Y por último terminaremos este recorrido micológico con dos hongos gelatinosos de las ramas y troncos muy descompuestos, Exidia truncata que forma discos aplanados.
Y la Tremella foliacea, más rara que la su congénere la Tremella mesenterica, también presente prácticamente en cualquier momento del año en estos bosques.

Relación de especies observadas

PINAR: Auriscalpium vulgare, Helvella leucomelaena, Sarcosphaera coronaria, Strobilurus tenacellus, Tapinella panuoides, Trichaptum abietinum, Tricholoma scalpturatum;
CARRASCAL:  Byssomerulius corium, Daedaleopsis nitida, Diatrype stigma, Exidia truncata f_truncata, Fuscoporia ferruginosa, Galerina marginata, Galerina vittiformis, Ganoderma lucidum, Inocybe bongardii, Peniophora quercina, Peziza repanda, Sarcoscypha coccinea, Stereum hirsutum, Trametes versicolor, Tremella foliacea, Tremella mesenterica, 

sábado, 31 de marzo de 2018

Ayegui (29/3/2018) Carrascal.

Aunque obviamente no son fechas de fructificación de hongos en cualquier momento del año si miramos con detenimiento podemos encontrar algunos hongos que nos pueden hacer pasar un buen rato.
 Negrillas claras, Trichololma scalpturatum, buenas comestibles y que se caracterizan por su color gris claro y sobre todo por la coloración amarillenta que toman las láminas al descomponerse.
Más peligrosa es el Entoloma rhodopolium que puede confundirse con una negrilla o con algún liófilo comestible, pero que le delata la coloración rosada que toman las láminas en los ejemplares maduros y su fuerte olor nitroso.
 Es raro no encontrar alguna variedad de cuescos de lobo como el Lycoperdon perlatum.
 Y por supuesto lo más abundante son las pequeñas especies como la Tubaria romagnesiana de sombrero estriado con muy sutiles restos de velo general en el borde y láminas ocráceas.
 Y algunas pecizas u orejas de asno, como la Peziza repanda, que es necesaria la observación al microscopio para su identificación segura y que por otro lado es un verdadero espectáculo.
 Y terminaremos con una interesante especie recogida en una zona de pinos de repoblación, se trata de un hongo que desarrolla sobre piñas enterradas y muy descompuestas. Strobilurus tenacellus.
Se diferencia de la común seta de las piñas, Baeospora myosura por sus láminas mucho más espaciadas y su carne con frecuencia un poco amarga después de un rato de masticación. Además ésta desarrolla generalmente sobre piñas muy descompuestas y muy enterradas, mientras que la Baeospora lo hace sombre piñas casi superficiales y poco descompuestas.

martes, 6 de marzo de 2018

Errea (4/3/2018) Pinares de Pinus sylvestris

Recién caída la nieve empiezan a aparecen algunas especies en los prados y en los excrementos de los grandes animales.
 Los prados los vemos llenos del tulostoma de verano, Tulostoma brumale, obviamente muy tempranero.
 Sobre los excrementos de caballo también fructifican con fuerza algunas especies propias de estos hábitats, tal como una clase de mongui, Psilocybe subcoprophila.
 
Dos especies morfológicamente iguales solo se diferencian por las esporas, el Ps. coprophila de esporas más pequeñas y romboidales y el Ps. subcoprophila de esporas mucho más alargadas y elipsoidales
 Discos duros de Poronia punctata estos estromas todavía inmaduros no dejan ver los típicos puntos negros de los peritecios que aparecen en la madurez.

También encontramos especies lignícolas como la colibia de los pinos, Baeospora myosura.

Y una pequeña variedad de yesquero concha, el Trichaptum abietinum.

miércoles, 31 de enero de 2018

Carcastillo (28/1/2018) Pinares carrascos

En las zonas más húmedas de estos pinares mediterráneos de Pinus halepensis aparecen algunas especies de interés.
 El Clitocybe alexandri o "corona de Álava" una especie de gran valor culinario aunque las heladas nocturnas hayan dejado la mayoría de los carpóforos muy deteriorados y casi irreconocibles.
 En mejor estado hemos encontrado el pie azul, Lepista sordida, característica por su colorido y sombrero higrófano como podemos ver en el cambio de color del borde.
 Y también comestible aunque menos interesante por su reducido porte la Melanoleuca graminicola.
 También aparecen y con mayor abundancia uno de los clitocibes blancos más tóxicos, el Clitocybe dicolor, que como su nombre indica presenta un sombre muy higrófano y con un contraste fuerte de color entre los bordes y el centro al desecarse.
 Y también bastante abundante otra especie tóxica pero de gran interés micológico el Entoloma hirtipes.
Y por último entre los musgos aparece ahora abundantemente el Tulostoma brumale, un pequeño "pedo de lobo" soportado por un largo pie.